En ocasiones los programadores de Microsoft «se pasan de listos» e implementan una mejora que al final acaba siendo un problema, como en este caso. Windows 7 incorpora una tecnología llamada Compresión Diferencial Remota que se encuentra desde Windows Server 2003.
Esta implementación permite minimizar el volumen de datos que se transfiere en una red utilizando técnicas de compresión en el equipo remoto para compactarlos. El problema es que, en vez de realizar copias bit a bit, de forma que se aproveche todo el ancho de banda, este sistema comprime los archivos en tiempo real, ahorrando ancho de banda pero perjudicando las prestaciones si lo único que está moviéndose por la red local es el fichero que queremos copiar. Por suerte, la Compresión Diferencial Remota puede desactivarse. Para lograrlo, haz clic en Inicio, luego en Panel de control/Programas y, a continuación, pincha en Activar o desactivar las características de Windows. Después, localiza el apartado Compresión diferencial remota y desactívalo.
En el caso de que esta operación no consiga solucionar el problema puedes utilizar un servidor FTP en el ordenador remoto y un cliente en el PC que estás empleando. Ambos tienen un entorno similar al del Explorador de Windows, por lo que no tendrás problemas de velocidad de copia.
