El uso continuado que imprimimos a los ordenadores hace imprescindible que regularmente los sometamos a procesos de limpieza y mantenimiento. Para entender mejor el porqué de estas exigencias, podemos repasar las principales amenazas a las que se encuentran expuestos nuestros equipos organizándolas en dos grandes categorías. La primera la constituyen los propios fallos del sistema y de las aplicaciones instaladas, que llegado cierto punto tendrán consecuencias negativas en el rendimiento. En la segunda podríamos englobar todas las amenazas de seguridad y problemas de funcionamiento ocasionados intencionadamente por los distintos tipos de malware. A través del presente informe, hemos tenido en cuenta estos dos frentes y hemos tratado de determinar si las herramientas freeware que circulan por la Red resultan lo suficientemente aptas para delegar en ellas. Variedad de problemas En demasiadas ocasiones, los programas que no se desinstalan debidamente o cuyas actualizaciones se realizan con fallos dejan trazas en el Registro. Windows seguirá encargándose de cargar y ejecutar entradas obsoletas cada vez que iniciemos el sistema, ralentizándolo a la larga significativamente.
Por suerte, las nuevas versiones que van apareciendo de los controladores del hardware que tenemos instalado acostumbran a mejorar la eficiencia y a prevenir fallos, ventajas de las que no disfrutaremos si seguimos utilizando los que se adjuntaban con el equipo. Esta situación, que hace aconsejable actualizar los drivers a las versiones más recientes, también es extensible a las aplicaciones. Cuando éstas tienen acceso a la Red, pueden incluso provocar incidencias de seguridad. Esta vulnerabilidad puede deberse en parte a que, para un funcionamiento correcto, el sistema operativo precisa mantener en segundo plano una serie de procesos en ejecución, que se ponen en marcha durante el proceso de arranque. Algunos deellosnosolonomejoranelrendimiento, sino que, por el contrario, lo perjudican. Así pues, cada cierto tiempo no está de más hacer un repaso a los procesos activos y efectuar una criba. El malware está directamente relacionado con el caso aquí descrito, pues con frecuencia mantiene procesos en segundo plano que,enmascarándose tras los nombres de conocidos servicios de Windows, consumen gran cantidad de recursos de sistema, lastrándolo y entorpeciendo nuestro trabajo.
Otro inconveniente al que prácticamente todo usuario de PC se ha enfrentado en alguna ocasión es el excesio consumo de disco, cada vez mayor en la era de la multimedia. Conforme va pasando el tiempo, vamos aglomerando información en nuestras unidades; llegado cierto punto, el desorden es tal que no resulta fácil llevar a cabo una limpieza para ganar espacio. Por si fuera poco, no es raro que, durante el proceso, el sistema nos advierta de que ciertos ficheros no se pueden eliminar. En algunos casos, el problema radicará en que el archivo está abierto por alguna aplicación que lo mantiene secuestrado; en otros, se tratará una vez más de malware. Todo problema tiene solución Afortunadamente, existen centenares de utilidades que nos ayudarán a paliar y prevenir problemas como estos que acabamos de mencionar. Así, por un lado, contamos con herramientas especializadas en las que bastarán unas sencillas operaciones para detectar y eliminar el software malicioso cada vez más abundante. Por otra parte, gracias a programas para la gestión de procesos como Process Monitor, podremos visualizar a tiempo real todos los que se ejecutan en ese instante en nuestro equipo, obtener información adicional sobre ellos y, si estimamos que son superfluos, cancelarlos. Más tarde, aplicaciones como CCleaner nos permitirán desactivar la ejecución automática de servicios inútiles que tiene lugar durante el proceso de arranque.
Editar las entradas del Registro y de otros ficheros de configuración de sistema empleando Regedit o el Bloc de notas puede resultar una labor muy compleja para el no iniciado, pero muy sencilla si se utiliza un programa como TweakEasy, cuya intuitiva interfaz muestra información sobre cada uno de los aspectos de configuración del equipo. Los procesos de desinstalación defectuosos pueden paliarse fácilmente con el empleo de una utilidad como Revo Uninstaller. Si un fichero está secuestrado por otra aplicación, File- Assassin lo liberará para, acto seguido, eliminarlo sin mayor problema si lo consideramos oportuno. Si por un casual luego descubrimos que borrarlo ha sido un error, Recuva nos ayudará a tratar de recuperarlo, y así sucesivamente podemos poner remedio a todas las carencias del sistema operativo. Tal vez a día de hoy la implantación masiva de Internet en hogares y oficinas suponga una de las principales fuentes de amenazas, pero lo cierto es que por otra parte nos proporciona utilidades capaces de poner solución a cualquier anomalía.
Las soluciones que revisamos son completamente gratuitas y cubren los principalesaspectosdegestión,limpieza y análisis del ordenador. No obstante,es posible que las incidencias con las que te topes precisen, en ocasiones, del empleo de programas especializados en otras facetas. Tras los excelentes resultados que arrojan los que aquí reseñamos, podemos prácticamente asegurar que, si indagas en la Red, es casi seguro que darás con lo que necesites. Dos buenos ejemplos adicionales los constituyen un desfragmentador de disco tan eficiente como JkDefrag (www.emro.nl/ freeware/), o Easus Partition Manager (www.partition-tool.com/personal. htm),quetepermitirá editar y gestionar las particiones de tus unidades con facilidad y fiabilidad. El resto, como comprobarás si realizas las búsquedas pertinentes, está a solo unos pocos clics de ratón de distancia.
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